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Actualidad

Despido Disciplinario (I): Faltas de asistencia y puntualidad

Las faltas injustificadas de asistencia al centro de trabajo o la impuntualidad reiterada dentro de un determinado periodo de tiempo puede dar lugar a que el empresario adopte la decisión de prescindir de los servicios del trabajador por motivos de carácter disciplinario.

Esta conducta se encuentra regulada en el

1. Faltas de asistencia al puesto de trabajo:

Se trata de una conducta en la que se produce un abandono voluntario -parcial o completo- del puesto de trabajo. Dicho comportamiento debe materializarse en una abierta actitud del trabajador de no asistir o abandonar su puesto de trabajo de forma continuada, sistemática y prolongada en el tiempo.

2. Faltas repetidas e injustificadas de puntualidad:

En este caso, debemos entender por impuntualidad aquella situación en la que el trabajador se retrasa injustificadamente en el momento de iniciarse su jornada laboral ordinaria e incumple el horario establecido en su contrato de trabajo.

Obviamente, para que las faltas de asistencia o puntualidad sean causa de despido disciplinario no basta con que éstas sean meramente accidentales o anecdóticas sino que es necesario que revistan una serie de características tales como la voluntariedad (i), repetición (ii) y ausencia de justificación (iii).

1. Voluntariedad:

No puede procederse al despido del trabajador cuando la falta de asistencia proviene como consecuencia de un motivo ajeno a su propia voluntad o animosidad pudiendo ser que esa ausencia provenga de la intervención de un tercero, un caso fortuito o de fuerza mayor.

En este caso se invertirá la carga del elemento probatorio y recaerá sobre el trabajador la responsabilidad de acreditar que el incumplimiento contractual no fue por su culpa.

2. Repetición o reiteración:

Se trata del elemento cuantitativo del tipo legal infringido. La reiteración de la conducta infractora es una conditio sine qua non el despido será declarado improcedente puesto que de no existir ese elemento cuantitativo el despido carece de entidad suficiente como para justificar su procedencia.

El ET no establece un número determinado de inasistencias o impuntualidades, pero esta falta de concreción se resuelve mediante la aplicación del contenido dispuesto en los Convenios Colectivos específicos de aplicación, donde se regulará el número de faltas dentro de un periodo de tiempo concreto como, por ejemplo, tres faltas de asistencia injustificadas en el periodo de un mes.

Por tanto, lo realmente fundamental será el tipo legal infringido regulado en el Convenio Colectivo. Siendo esto así, conviene aclarar que una única ausencia injustificada o impuntualidad nunca será motivo de despido disciplinario pero sí que puede dar lugar a la imposición de una sanción laboral en un grado de menor entidad (leve o grave) que puede llevar aparejada la suspensión temporal de empleo y sueldo.

3. Ausencia de justificación:

Por justificación entendemos un pretexto legal o convencional que haga entender que la falta de asistencia no se produce a consecuencia de un incumplimiento caprichoso o voluntario del trabajador.

Un pretexto extraordinariamente recurrente de falta justificada será la falta de asistencia por enfermedad o por asistencia al médico o centro de salud. En este caso el trabajador deberá demostrar su buena fe mediante el oportuno parte de asistencia o baja médica que el facultativo actuante expedirá a tal efecto. En cualquier caso, el trabajador siempre deberá notificar al empleador su ausencia no siendo admisible que, en el momento del juicio, se aporte esa prueba documental justificativa de la misma.

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