Saltear al contenido principal
Actualidad

Prestación por Riesgo durante el Embarazo

Prestación por Riesgo durante el Embarazo:, la cual, será resuelta por la propia entidad donde se haya solicitado y, si una vez examinado el expediente administrativo y ponderado el derecho, tambien resuelve en modo negativo no quedará más remedio que interponer demanda en materia de prestaciones ante el

Toda trabajadora embarazada puede encontrarse en una situación de riesgo durante el embarazo cuando padece una situación de peligro -real o factible-, que pone en riesgo su salud o la del feto y cuyas circunstancias se encuentran íntimamente vinculadas con su actividad laboral.

Esta situación de riesgo viene expresamente regulada en el

Esa situación protegida, en virtud de la cual se suspende el contrato de trabajo, nace cuando la empresa de la trabajadora embarazada ha intentado reubicarla en un puesto de trabajo compatible con su estado psicofísico, en los términos establecidos en el

Es decir, que la situación de riesgo sobreviene cuando concurren los siguientes requisitos:

1. Que exista una situación de riesgo para la trabajadora embarazada del que pueda desprenderse una merma en su estado de salud o en el del feto.

2. Cuando la empresa, con carácter previo al abono de la prestación económica, ha intentado la readaptación o reubicación del puesto de trabajo habitual en otro más favorable y, a pesar de los esfuerzos, ello no ha sido viable.

Ahora bien, el problema surge al tratar de delimitar el ambiguo concepto de “situación de riesgo” ya que se trata de un concepto subjetivo que tiende, cuanto menos, a malinterpretarse. En este sentido, conviene aclarar que la doctrina general favorece una interpretación extensiva del mismo pudiéndose afirmar que la situación de riesgo no solo existe ante una escenario de peligro real, material y efectivo sino que, además, se amplía ante una previsible situación de peligro potencial o presunto y que puede acaecer en cualquier momento dentro de la jornada de trabajo.

En definitiva, que la situación de riesgo o peligro no tiene que ser real, desde un punto de vista materialista, sino que puede ser probable o factible.

Naturaleza de la prestación y derecho a generarlo:

La prestación de riesgo durante el embarazo tiene una naturaleza de IT derivada de contingencias profesionales puesto que la imposibilidad de prestar servicios tiene una relación directa con el propio entorno o habitat que se vive en el centro de trabajo.

Al contrario de la situación de IT derivada de contingencias comunes, para acceder a la prestación por riego durante el embarazo no es necesario un periodo de carencia previo de cotización, generándose el derecho en el preciso momento en el que la entidad gestora o colaboradora reconoce su nacimiento -por lo que, en gran medida, la trabajadora queda sujeta a esa resolución- y finaliza en la jornada inmediatamente anterior al momento del nacimiento del menor, que es cuando se inicia el denominado permiso de maternidad.

La gestión y el pago de la prestación económica corresponde a la entidad gestora y/o colaboradora, dependerá de la entidad con quien la empresa tenga concertada la cobertura de las contingencias profesionales.

En un sentido estrictamente económico y/o material, el importe de la prestación por riesgo equivale al 100% de la base reguladora de la trabajadora en situación de IT, derivada de contingencias profesionales, del mes anterior a la situación de riesgo.

Procedimiento para reconocer la prestación:

El procedimiento adecuado para reclamar esta prestación se encuentra regulado en el

La trabajadora afectada deberá presentar una solicitud de prestación del riesgo a la entidad colaboradora (Mutua) o gestora (INSS), debiendo acompañarse de los siguientes documentos:

1. Informe médico: que podrá ser emitido por el ginecólogo especialista o por el médico de atención primaria (MAP), donde se haga constar la situación gestacional y la fecha prevista del alumbramiento.

2. Certificado de empresa: con una sucinta descripción de las tareas que desempeña la interesada, su profesión habitual, puesto de trabajo y los datos relativos a su cotización.

3. Declaración jurada de la empresa: sobre el intento infructuoso de readaptación o reubicación del puesto de trabajo.

A la vista de la documentación presentada, y una vez comprobados todos los requisitos formales -hechos y condiciones exigidas para acceder a la prestación-, la entidad gestora o colaboradora dictará resolución expresa, que se notificará en el plazo de treinta días contados desde la recepción de la solicitud de la interesada, a efectos del reconocimiento del derecho o, en su defecto, señalará explícitamente la fecha en que se tendrá derecho al mismo.

Para el caso de que la resolución sea desestimatoria, se deberá interponer reclamación previa administrativa, la cual, será resuelta por la propia entidad donde se haya solicitado y, si una vez examinado el expediente administrativo y ponderado el derecho, también resuelve en modo negativo no quedará más remedio que interponer demanda en materia de prestaciones ante el Juzgado de lo Social competente.

Por último, y no menos importante, para el caso de que existan informes o certificados contradictorios (dada la pluralidad de intervinientes no es algo inhabitual), la trabajadora tiene derecho a solicitar ante Inspección de Trabajo y Seguridad Social (en adelante, ITSS), que se emita un informe, en un plazo de tiempo no superior a 15 días, donde aquella manifestará su conformidad o discrepancia en relación con las medidas adoptadas por la empresa, entidad gestora y/o colaboradora y con el nacimiento del derecho.

Especialidades típicas en caso de trabajadoras pluriempleadas o en régimen de pluriactividad:

Para el caso de trabajadoras pluriempleadas (varios empleadores dentro del régimen general) han de tenerse en cuenta las siguientes particularidades:

1. En el supuesto de que la suspensión del contrato por riesgo durante el embarazo se declare en todas las actividades que la trabajadora realiza de manera paralela, para determinar la base reguladora se computarán todas las bases de cotización, con el tope máximo regulado a efectos de cotización.

2. En el supuesto de que la suspensión del contrato se declare en una sola de las empresas donde presta servicios -no en todas-, la base reguladora quedará compuesta por la base de cotización de la empresa en la que se reconoce el derecho.

Para el caso de trabajadoras en régimen de pluriactividad (alta simultanea en el RETA y Régimen General):

1. Si la situación de riesgo se produce en todas las actividades desempeñadas, la trabajadora tiene derecho al subsidio en cada uno de los regímenes.

2. Si la situación de riesgo afecta a uno o alguno de los regímenes realizados por la trabajadora, pero no en todos, se tiene derecho al subsidio del régimen en el que esté incluida la actividad de riesgo.

Volver arriba